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domingo, 9 de junio de 2013

Las necesidades afectivas de los niños - Carlos González

La charla más esperada por mi dentro del Ciclo de Conferencias "Conociendo a nuestros hijos" por fin llegó. Y no defraudó en absoluto.

Carlos González vino para hablarnos de las necesidades afectivas en los niños.

Como él mismo dijo en un momento determinado, el que más y el que menos de los que estábamos allí sabíamos lo que iba a decirnos. Sabíamos de antemano cuál es su postura, cuáles son las necesidades que para él son fundamentales en los más pequeños.

Textualemente y con mucha gracia nos decía: "No para qué han venido...", con la consiguiente risa del personal en la sala.

Lo cierto es que las personas interesadas en este ciclo de conferencias, las personas vinculadas a la Asociación Besos y Brazos, en su gran mayoría saben que este doctor no viene a contarnos que nuestros hijos necesitan aprender independencia, que si le coges mucho en brazos se acostumbrará y no querrá bajar al suelo nunca más, que hay que ser firmes y poner límites ya que sino se te subirán a la chepa...


¡A esta ya se le han subido sin remedio! (Imagen mostrada por Carlos González en la conferencia)

Pero no es sólo lo que cuenta. Es cómo lo cuenta, cómo la sencillez y el sentido común parecen llenar todas sus palabras. Y todo ello aderezado con ese toque de humor que le caracteriza y que convierte casi en un monólogo toda una conferencia seria y respetable, sobre algo tan importante como las necesidades afectivas de la infancia.

Nos enseñó con continuas y graciosas comparaciones al mundo animal, cómo la necesidad de apego y contacto físico, es una necesidad primaria más, como el comer o el dormir. Viene grabado en nuestros genes desde hace millones de años y por tanto, nuestros hijos no nos manipulan y chantajean si lloran para pedir brazos, lo hacen porque "es lo que tienen que hacer", y dejan de llorar cuando les cojemos, al igual que dejan de llorar si tienen hambre y les das comida.

Nos enseñó también con numerosos ejemplos, cómo en otras sociedades que desde Occidente llamamos primitivas despectivamente, los niños forman parte desde que nacen del engranaje de la sociedad. Comparten su día a día y sus tareas con los adultos y parecen encajar bastante bien.



En nuestra sociedad, a priori tan avanzada e industrializada, parece que los más pequeños no tienen cabida en nuestros quehaceres. Se transmite e inculca que lo más importante cuando tienes hijos, es que vuelvas cuanto antes a recuperar tu vida anterior, tu vida de pareja, tu carrera profesional, tu silueta de antes, tus amigos, tus salidas.Y si no es así, es que tu bebé te está absorviendo y os estáis creando una dependencia insana. Pero eso sí, a nadie en su sano juicio se le ocurriría recomendarte cuando te casas que vuelvas cuanto antes a recuperar tus hábitos y tu vida de soltería...

Las palabras de Carlos González, siempre invitan al sentido común, a lo sencillo, al disfrute de la maternidad sin prejuicios, y sobre todo con empatía hacia el bebé. Pensando con ojos de niño, poniéndonos por un momento en sus zapatos.

Sin duda, una gran conferencia, difícil de resumir y de contar. Lo mejor, ver el vídeo que seguro dentro de poco se podrá disfrutar en la red.

Me gustaría para terminar esta entrada, dejar aquí el vídeo que nos mostró como ejemplo de lo sencillo que puede llegar a ser calmar a nuestro hijo cuando parece estar despertándose y moviéndose en plena noche. ¿Para qué acudir a libros, manuales sobre sueño infantil, tablas, y quién sabe cuántos inventos más?... No hay palabras...

Más tierno imposible. Un gran y unánime "Ohhhhhhhh" en la sala ratificó a nuestro ponente lo fácil que es calmar a un bebé en medio del sueño y hacer que más de 100 personas digan "Ohhhhhhhhhh" a la vez.


martes, 21 de mayo de 2013

Comienza el Cilclo de Conferencias: "Conociendo a nuestros hijos". Haciendo tribu

Este sábado dio comienzo el III Ciclo de Conferencias que llevan por título "Conociendo a nuestros hijos", organizado por la Asociación Besos y Brazos.

La primera del lote, y no ha defraudado en absoluto. José María Paricio nos habló sobre lactancia, un tema en el que se le puede considerar un experto, y sobre el que, según sus propias palabras llenas de gracia y sarcasmo, desde su cese en el hospital de Denia se dedica a conspirar.



"Ahora me dedico a hacer guardias y a conspirar sobre lactancia..."

No haré un resumen de la gran conferencia que fue, porque sería muy complicado condensar tanta y tan buena información. Y también, por qué no decirlo, porque ya lo han hecho otras con gran esmero y sin dejarse ni un ápice en el tintero. Aquí se puede leer.

Pero sí quería escribir y dejar aquí plasmado, que me gustó mucho ir. Y me gustó mucho por todo lo que se dijo y lo que aprendí. Pero lo más importante y lo que más me gustó, es que me sentí muy bien. No sabría muy bien cómo explicarlo, pero cuando entré y me senté, y observé a mi alrededor... no podía dejar de sonreir...

Los seres humanos, en nuestro día a día, nos movemos en grupos, muy diversos y heterogéneos, pero siempre vamos de un grupo a otro. En el trabajo, en el cole de los niños, con la familia, con los amigos de los tiempos de estudiante, con los que has ido haciendo por el camino, en el mercado...

Yo últimamente, en mi día a día, y con el grupo que tengo más cerquita la mayor parte del tiempo, he sentido que estaba fuera, que no encontraba mi sitio, a veces hasta sintiéndome bicho raro, o salmón nadando río arriba y contra corriente, sólo porque haces lo que crees que es lo más natural, lo que es bueno para tu hija y tu familia, lo que me sale de dentro. Al principio porque das la teta demasiado a menudo, luego porque la sigues dando, más tarde porque no te gustan las guarderías, porque quieres que se respeten sus ritmos, porque no estás de acuerdo con los castigos, con las recompensas, y un largo etcétera.

En la mayoría de ocasiones, esto no me suele afectar mucho. Estoy segura de lo que hacemos en casa, porque creo que nuestras decisiones se basan en nuestro instinto, nuestro amor y mucha información contrastada. Pero hay veces que sientes la soledad, y sientes tristeza porque te gustaría que las cosas fuesen de otra manera, te gustaría no estar sola en lo que sientes que es el mejor camino. Y piensas que para conseguirlo algo tiene que cambiar, y para que algo cambie, más personas tienen que ver las cosas como yo las veo.

Y esto es lo que sentí el sábado al entrar en ese salón de actos, y seguí sintiéndolo cuando uno por uno empezaban a hablar. Primero la directora médico del hospital, después los que representaban a Besos y Brazos, el ponente, hasta llegar a las y los asistentes. Era una oleada de optimismo, un horizonte que se abría, porque no había estado antes en una reunión con tanta gente que pensase tan parecido a mi, que actuase tan parecido y que hablase en los mismos términos. De repente ya no estaba tan sola en mis sentimientos, física y emocionalmente. Porque a veces la cercanía física también es importante.

Desde aquí, y sabiendo de antemano que probablemente no llegarán a su destino, me gustaría enviar mil millones de gracias a cada persona que está detrás de la pantalla escribiendo y dando información valiosa y poderosa, que da conferencias, que asiste a ellas, que las ve por internet, que forma grupos de lactancia ayudando y apoyando, sosteniendo a otras personas que estamos aquí, que creemos en las mismas cosas, y que a veces necesitamos de ese soporte para seguir haciendo un mundo mejor, porque de ello cada día estoy más convencida; la crianza con apego y respeto creará un mundo mejor, criará seres humanos con más conciencia de grupo, esa que tanta falta hace en los tiempos que corren, con más respeto hacia nosotros y el lugar que habitamos. Que seguramente los que estamos aquí ahora, no veamos ese gran cambio de paradigma, pero que es necesario que ocurra y que ocurra cuanto antes.

Después de escuchar a José María Paricio, mi visión es positiva, porque su visión también lo es. Desde los ojos de una persona que ha luchado en primera línea y como pediatra, por fomentar la lactancia materna, por un bien muy valioso para la humanidad,como él mismo lo describió, y que después de estudios, encuestas, y mucho mucho trabajo, piensa que algo está cambiando y que estamos recuperando algo que nunca debió perderse. Que las cosas se pueden y se deben hacer mucho mejor.

Ahora me siento un poco más dentro de una tribu virtual, que ya tengo la certeza que no es de mentira, existen y están ahí, son reales y de carne y hueso, aunque yo en mi día a día no pueda verl@s.

domingo, 21 de abril de 2013

Conociendo a Nuestros Hijos

Los días pasan acelerados, las horas se me escapan de las manos sin darme cuenta, entre juegos, baños, comidas, meriendas y también, para que negarlo, muchas horas de calle y aire libre últimamente, que ya había ganas.

Las ideas, las palabras, los pensamientos se agolpan, los post se amontonan en la cabeza, pero no en el ordenador que es donde quieren y deben estar.

Y lo peor, que lo echo de menos una barbaridad. Sé que la organización irá llegando. Sé que las etapas cambian y los tiempos los vas encontrando. Pero estos meses, entre el trabajo, la casa, la peque, y el cansancio que me está acechando de manera preocupante... pocos momentos encuentro para sentarme a relajarme como tanto me gusta en nuestro rincón.

Pero hoy quería escribirlo. No podía dejar de contarlo, y de paso aprovechar para dar difusión al evento organizado por la Asociación Besos y Brazos para quien le pueda interesar . Estoy "como niño con zapatos nuevos"...

¡¡TENGO MI ENTRADA PARA EL III CICLO DE CONFERENCIAS "CONOCIENDO A NUESTROS HIJOS" !!

 

Llevaba desde que salieron, detrás de sentarme dos minutos y darle a comprar. Y ya empezaba a pensar que al final me quedaría sin ellas...

El cartel merece la pena. No tiene desperdicio. Ya estoy deseando que lleguen. Conozco de las andanzas de los tres primeros. Al cuarto no tengo el gusto. Pero seguro estará bien elegido y no defraudará.

Y con esto y un bizcocho, nos vamos a la cama que mañana comienza la dura semana y habrá seguro, muchas cositas nuevas que contar. Y como cada nueva semana, no me falta en mente el propósito de sacar de donde no lo haya, más ratitos para sentarme y hacer lo que tanto me gusta, escribir y contar.





domingo, 14 de octubre de 2012

Semana Internacional de la Crianza en Brazos 2012

Hoy finaliza la semana Internacional de la Crianza en brazos, que este año lleva por lema "Porteando una tradición".

Me encantan estas iniciativas y celebraciones, aunque siempre he pensado que cuando algo así necesita ser recordado, es que algo está fallando. Pero es innegable, y sólo hay que salir a la calle y mirar a tu alrededor, o hablar con diez personas elegidas al azar, para darse cuenta de la necesidad de esta iniciativa y de recordar un día tras otro que la mejor forma de crianza y el entorno más feliz para el bebé son los brazos de su mamá.

He querido hacer y mostrar mi pequeño homenaje a esta semana:

- Porque es lo mejor.
- Porque es lo natural.
- Porque es lo que hay grabado en nuestros genes a fuego durante millones de años, lo que nos ha hecho sobrevivir como especie, aunque nos empeñemos en borrarlo.
- Porque como especie altricial que somos requerimos de esos cuidados una vez finalizada la gestación.
- Porque diferentes antropólogos han confirmado que en tribus y culturas en las que se portea a los niños y se les cría en brazos, los bebés apenas lloran y no conocen de la existencia de cólicos del lactante o llanto inconsolable del lactante.
- Y en definitiva, y para no alargar la lista hasta el infinito... Porque desde que nació mi hija, los momentos más felices, placenteros y reconfortantes son los que la tengo en brazos y siento su olor, su calor y su paz.

Paula pasó casi la totalidad de sus seis primeros meses de vida en mis brazos. Apenas la soltaba para ducharme y poco más, sobre todo los tres primeros, en los que era un baile de teta, brazos, cama, sofá y vuelta a empezar. Nunca pensé que me sentiría así, no me hacía falta nada más... Estaba cerquita mío, la sentía tranquila, descansando y saciada de todas sus necesidades. Éramos felices tan sólo así.



Este es un collage que hemos creado, con un gran resumen de todos esos momentos. Me gusta pensar que tú lo hayas disfrutado tanto como lo hemos hecho papá y yo, mi amor.


jueves, 11 de octubre de 2012

Mi finde con papá.


El Viernes se planteaba acelerado... mi mamá se iba de boda, tenía que preparar muchas cosas... la maleta, las pinturas, el neceser, ¿me llevo abrigo?, ¿qué zapatos me llevo al final?, ¡el saca leches, que no se me olvide!...

Todo fué un correteo incesante desde primera hora:

Mamá y papá se apresuraban en vestirse, asearme y prepararme, '¡nos vamos a la guarde!, !con los amiguitos!' me decían intentando espabilarme de mi somnoliento despertar. Y en un abrir y cerrar de ojos allí estaba yo, rodeada de mis compis de la guarde, cantando canciones con la profe, pintando con las manos...y siempre, ansiosa, esperando el regreso a casa con mis papás...

El medio día llegó, y por fin sonreía de oreja a oreja al ver aparecer a mi mamá por la puerta de la guarde...
'Pero... ¿no es viernes?' recuerdo que pensé....
Los viernes viene también papá a buscarme a la guarde, pero papá no estaba... ¿dónde estaba mi papá?

Yo no sabía nada, pero más tarde me enteraría de todo lo que ocurría:
Mamá cargaba una maleta y me montaba en el coche con mi tata Mary que nos acompañaba, pero no se iba de boda y ni siquiera era su maleta!
La maleta era para papá... para su posible ingreso en el hospital.
¡Mi papá estaba malito! y ¡por eso no vino a buscarme a la guarde!.

Por suerte sólo fue el susto, un par de pinchazos y unas cuantas pruebas y papá salia por la puerta de urgencias del hospital a llenarme de besos... Que se tiene que hacer no se qué prueba..., que si le han puesto una vía... que  le sacaron sangre...que casi cae desmayado... Papá nos 'ameniza' la vuelta a casa contando sus aventuras con la gente 'de bata blanca'...

La tarde dejaba paso a la noche y al final la maleta de mamá estaba vacía, y la de papá llena..
¿No se iba alguien de boda?

No fué sencillo calmar a mamá. Sus nervios y preocupaciones la hacían plantear muy seriamente no coger el vuelo y quedarse con papá y conmigo dejando pasar la boda de largo...

Luego no recuerdo más... creo que como bebé que soy caí rendida de sueño, abrazada a mi mamá, calentita entre sus mimos...

A la mañana siguiente papá ocupaba el lado de la cama de mamá, pronto entendí todo....
¡Empezaba mi finde con papá! (y sin mamá!)

¿Que comó fué todo? Pues bien... ¡muy bien! Soy una bebé afable, cariñosa, simpática y muy mimosa. No me gusta nada llorar, de hecho esa clase  me la salté... y por tanto es algo muy poco habitual en mí. Además me gustaba la idea de cuidar de papá durante el finde, supervisé como me preparaba la comida en la olla, también como procesaba el triturado de la papilla y en agradecimiento me lo comí todo, todo. Vinieron mis abuelos Paloma y Luis, me volví loca jugando con Tara, su perrita yorkshire (que aunque un poco celosa, es como un peluche con patas que no para quieta !me encanta!).
No faltaron las visitas de mis tios Mary y Pedro.. parece que nadie puede pasar sin mí...

Papá me cuidó, me mimó, nos comimos juntos uno de esos currusquillos de pan que tanto me gustan, también ¡una galleta! ñam! ñam! y por la noche, cuando la tetita de mamá estaba a cientos de kilómetros, tomé entre sueños bibes calentitos que aparecían en mi boquita como por arte de magia.

Entre risas y juegos pasamos el día siguiente. Nos bañamos, escuchamos el CD de música de Lisa (mi nueva amiga en los libros de la guarde)  y bailamos  al son de sus animadas canciones. ¡Hablé una vez con mamá! Ella llamó por teléfono y me la pusieron al oído... sin darme cuenta parece que la colgé al intentar comerme el teléfono... Os recuerdo que no tengo más que 10 meses...

Creo que cuidé bien de papá, ha sobrevivido sin problema al fin de semana.
Mamá volvió maleta en mano y nos comimos a besos y abrazos, creo que mamá me echó un poco de menos...
Tendré que cuidarla a ella también...


sábado, 4 de agosto de 2012

De tetas, brazos y abrazos

El otro día me llegó al correo un artículo sobre lo importante que es coger a los niños en brazos, y me encantó. Es claro, bonito y muy interesante. Quería dejar aquí el enlace porque además cita libros que tienen muy, pero que muy buena pinta. Lo escribe Cristina Silvente,  Psicóloga de la Salud y Perinatal.

Mientras lo leía, mi mente empezó a divagar de un tema a otro, incluyendo el tema de la teta o la lactancia, de ahí mi título, y de cómo el prisma desde el que nos muestren un tema, es de suma importancia a la hora de posicionarse al respecto.

Y aprovechando que estamos en la Semana de la Lactancia Materna, he querido plasmar mis divagaciones, en las que no estoy sola, por lo que ya he leído en algunos de los blogs de mamis y papis alguna vez.

Me refiero al enfoque que se da, casi siempre que se habla en defensa de la teta, de coger en brazos y de los mimos a los bebés. Y es que siempre se nos dice ¿Por qué es tan importante y tan buena la lactancia materna? ¿por qué es tan importante coger en brazos al bebé?, acariciarle, besarle, abrazarle, piel con piel...

Y la cuestión que a mi se me viene a la cabeza enseguida es; ¿no será que NO es que sea tan importante y tan bueno hacer todo eso, si no que lo que es malo malísimo es NO HACERLO, y hacerlo es simple y llanamente LO NATURAL?. ¿Qué tipo de sociedad hemos creado, que nos tiene que recordar a cada paso que acariciemos, besemos y cojamos a nuestros hijos?. ¿Qué tipo de sociedad estamos formando, en la que amamantar como mamíferos que somos, se convierte en un tema del que hay que hacer campaña, mostrando sus bondades y privilegios para que las mamás no cambien todo eso voluntariamente por algo mucho peor?...

Se nos habla de las bondades de la teta, y vaya por delante que soy la primera en pensar que las tiene (sobre todo las psicológicas), de las bondades del contacto piel con piel y los brazos, de cocientes intelectuales más elevados, mayores autoestimas, mejor salud mental presente y futura... y un largo etcétera.

Y yo me pregunto; si lo normal y lo que la naturaleza ha programado para nosotros los mamíferos, es dar la teta a nuestros hijos y tenerles cerquita nuestro y en contacto continuo mientras son cachorros, lo más lógico es pensar que no es que los que maman y son muy cogidos, besados y tocados por sus progenitores sean más listos, más seguros y más de todo, si no que los que no lo hacen, lo son menos.

¿Es lo mismo?... Parece, pero yo creo que no... Sólo digo, que más que hablarse de los beneficios de una cosa, ¿por qué no hablamos de los perjuicios de otra?. Supongo que porque no interesa...

No interesa que se hagan campañas en las que se diga que entre los niños alimentados con leche artificial va a haber un porcentaje más elevado de diversas infecciones, enfermedades, y hasta ciertos tipos de cáncer. Y que además la media del cociente intelectual en este grupo de niños va a ser ligeramente más baja, por nombrar sólo algunas de las cosas. ¿Por qué? Pues porque no vaya a ser que a mamás y papás les de por informarse y decidan dar el pecho a sus bebés y dejen de comprar toda esa leche... Que no digo yo con esto, que la leche artificial sea veneno, es una opción más, y de hecho afortunadamente, cada día mejoradas y más adaptadas para nuestros pequeños. Sólo digo que hay que tener toda la información dispobible y verídica para tomar una decisión u otra. O en el caso de que no haya otra opción, por lo menos saber cuánto más mejor, para poder suplir con otras cosas lo que no se les da con el biberón.

Pues mire usted, que yo encantada de que mi niña sea muy lista y muy sana... A mi me encanta conocer e informarme de todo lo que la teta transmite, de todo el calor y amor que con ella damos, así como las incontables propiedades nutritivas y protectoras. Leo libros, artículos, revistas y estudios científicos sobre la lactancia, los bebés, la crianza, el contacto con los hijos, etc. y después elijo lo que considero que es mejor para ella y para nosotros. Pero no sé por qué me da a mi que lo que nosotros hacemos en casa no deja de ser lo natural, lo normal para un bebé humano, por lo que me temo que lo que vamos a obtener de ello es lo normal, y no más....

¿La realidad?. No la puedo saber con certeza. Entre tanto, nosotros seguiremos haciendo lo que hacemos, que no sé si le hará más lista que alguien, lo cual la verdad es que me importa bastante poco, pero sí que seguro le hará más feliz. Y eso, a fin de cuentas, es lo que importa.

¡FELIZ SEMANA DE LA LACTANCIA MATERNA 2012!


sábado, 2 de junio de 2012

Besos y Brazos en mi vida

Desde que empecé mi andadura por la blogosfera y empecé a descubrir un montón de blogs de papás y mamás que estaban muy de acuerdo con lo que yo pensaba y sentía sobre la crianza, son muchos los que he visitado y visito, y todos ellos me aportan día a día diversión, consuelo, sabiduría y mucho amor.

Uno de los primeros con los que me crucé buscando información, fue el blog de la Asociación Besos y Brazos, sin saber todavía que era una Asociación sita en Navalcarnero, localidad en la que resido desde hace ya más de un año.

Y mirando mirando, al ver que las actividades que desarrollaban se situaban en su gran mayoría en la zona sur y Navalcarnero, me di cuenta de lo cerquita que estábamos.

Un día, de camino al ayuntamiento, me crucé con una chica (ahora sé que es Alba) que al verme con Paula colgada en el cangurito, me habló de su Asociación y me dio una tarjeta para que les conociese, coincidiendo con el II Ciclo de Conferencias "Conociendo a nuestros hijos", que han organizado en el Hospital de Fuenlabrada, con caras tan conocidas como Rosa Jové o Yolanda González.

Y así fue como decidí enviar un e-mail para pasar a formar parte de este grupo.

¡Próxima parada y primer encuentro para mi! Será el domingo 24 de Junio en Navalcarnero, para conocer las vivencias educativas de una madre que actúa a la vez como tal y como acompañante, mostrándonos las experiencias que se viven en una escuela respetuosa con los ritmos y necesidades de los niños.

Ya tengo ganas!

Estoy segura que mi pertenencia a Besos y Brazos será algo muy positivo en mi vida, que me aportará nuevas experiencias que compartir con otras mamás y papás con puntos de vista muy parecidos.



ESTO