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miércoles, 19 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
Miércoles Mudo: Mi abuela y la bisabulea de burbujita.
Haciéndonos querer, mamá burbujita con su abuela... (que es la bisabuela de nuestra bubujita!)
!mira qué guapas!
miércoles, 5 de febrero de 2014
miércoles, 29 de enero de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
miércoles, 15 de enero de 2014
miércoles, 18 de diciembre de 2013
viernes, 13 de diciembre de 2013
El cumple, la nieve y la navidad...
Todavía con resaca del cumple cumpleañero, que como si de una boda gitana se tratase, se extendió desde el viernes hasta el domingo por la tarde, este fin de semana largo que hemos tenido, hemos hecho excursión al campo y a la nieve.
Al cumple no se le ha podido pedir más. La pequeñina se lo ha pasado en grande, su fiesta parece que le encantó. ¡No es para menos!, allí estaban sus amiguitos Pocoyó, Elly, Pajaroto... ¡y por supuesto Peppa Pig!, la súper tarta casera que con mucho trabajo y sobretodo mucho amor hicimos para ti Pauli, la familia, los regalos... y más y más regalos!. ¿Quizá demasiados?...


No voy a negar que me hace sentir abrumada, desbordada si cabe. No quiero decir con esto que no me gusten los regalos. Adoro que me regalen y sobretodo regalar, y cuando se trata de los niños, más todavía. Esas caritas de felicidad y asombro mientras tiran del papel de regalo para descubrir qué habrá allí dentro... no tiene precio. Y por supuesto que me encanta y comparto con la familia las ganas y la ilusión de regalar a la pequeñina de la casa, cuando es la homenajeada.
Pero es que no puedo evitar revolverme un poco cuando la veo rodeada de tantas cosas y tantos juguetes. Odio más que nada en el mundo la desigualdad social y la injusticia, que crece más que nunca en los últimos tiempos. Y me cuesta admitir y aceptar que mi hija tenga decenas de juguetes, cuando hay otros niños que no tienen ninguno, e incluso algunos que no tienen ni lo más básico. Lo siento, pero me cuesta. No es hipocresía, ni doble moral, es simplemente que me cuesta imaginarlo.
No quiero que piense que es lo normal. Que lo dé todo por hecho. Que tener y acumular juguetes, ropa, objetos, que tener la despensa llena es lo normal. Me gustaría que entienda que tener cosas implica sacrificio, y a veces no sólo económico sino de cosas mucho más importantes, como el tiempo, ese bien tan escaso y tan preciado.
Por eso intentaré ir renovando juguetes, que juegue y experimente con unos, mientras otros quedan para otros niños que los descubran de nuevo. Ir guardando y no tirando, ropa que ha quedado pequeña pero nueva, para otros niños que, cercanos o lejanos, la puedan y quieran usar. Un consumo responsable y no desmesurado es lo que me gustaría inculcarla. El valor que a veces tiene la austeridad.
Sé que es muy pequeña y que ahora le toca disfrutar con su inocencia de la ilusión de los regalos, de las fiestas, del compartir. Pero aún así, me gusta tener esto siempre muy presente para que no se nos vaya de las manos... Como siempre, el ejemplo es lo más poderoso en todo lo que aprenden.
Disfrutar de la naturaleza es gratis y a veces más divertido y enriquecedor que cualquier otra cosa, para cualquiera y sobretodo para los peques. Y como decía, el mini-puente hemos aprovechado bien el solecito y buen tiempo, y nos hemos escapado a ver y tocar la nieve, a tirarnos los mayores y pequeños en trineo, pero sin trineo (que no tenemos) por las cuestas y usando nuestro culete para tal efecto. Hemos paseaso por el bosque de Finlandia, sin ni tan siquiera coger un avión... Tan sólo llegando hasta Rascafría. Hemos pisado el hielo, cogido hojas del suelo, tocado el agua gélida del río Lozoya, y paseado y paseado hasta no poder más!.
Con la caminata y lo que apretaba el sol, el bosque de Finlandia no daba tregua y los abrigos hasta sobraban.
La imagen de la laguna congelada era sobrecogedora... Y la de algunos "insensatos" incluida nuestra sobri ;-), correteando y patinando por encima, ¡más todavía!.
Nuestra peque le pedía a su tata que se lanzase con ella al hielo!, como no la dejábamos, ella a cambio nos mostró su cara de enfado para la foto!...
Desde el puente mirando el "Dío" (río), con su agua más que fría!, congelada incluso en algunas partes...
Y ya por la tarde en la nieve, disfrutamos a lo grande!. Y los que más, ¡los mayores!, porque Paulita alucinaba un poco con esa cosita blanca blandita pero taaaaaan fría!!!!!, que cuando papá la lanzaba hacia arriba y se le metió por el cuello, ¡menudo cabreo!.
Y ya calentitos en casa, hemos disfrutado también de la familia, abuelitos, bisabuelita, primos y tíos. Hemos puesto el súper árbol de Navidad, el belén de la peque, cuyos personajes pasan más tiempo rodando por el suelo que adorando al pobre niño, y adornado la casa con luces y Papá Noel.
Desde la guarde, están colaborando mucho en transmitirles toda la ilusión que tienen para ellos estas fechas. Hoy mismo salían al buzón de la esquina de la calle, todos agarraditos a echar cada uno su correspondiente carta, que la profe ayer les ayudó a transcribir. Paula pide un bebé. ¡Me la como a mi niña!. Los adora... No sabemos si está pidiendo uno de juguete o uno de verdad... je je...
Todo cobra un poco más de sentido con ellos, con los peques de la casa. Nosotros ya estamos preparados y dispuestos a disfrutar a lo grande estas fiestas. Poco nos queda además, y por si fuera poco, para iniciar las tan esperadas vacaciones de Navidad, que seguro van a saber a poco, pero que aprovecharemos y estiraremos al máximo para estar juntitos.
Al cumple no se le ha podido pedir más. La pequeñina se lo ha pasado en grande, su fiesta parece que le encantó. ¡No es para menos!, allí estaban sus amiguitos Pocoyó, Elly, Pajaroto... ¡y por supuesto Peppa Pig!, la súper tarta casera que con mucho trabajo y sobretodo mucho amor hicimos para ti Pauli, la familia, los regalos... y más y más regalos!. ¿Quizá demasiados?...


No voy a negar que me hace sentir abrumada, desbordada si cabe. No quiero decir con esto que no me gusten los regalos. Adoro que me regalen y sobretodo regalar, y cuando se trata de los niños, más todavía. Esas caritas de felicidad y asombro mientras tiran del papel de regalo para descubrir qué habrá allí dentro... no tiene precio. Y por supuesto que me encanta y comparto con la familia las ganas y la ilusión de regalar a la pequeñina de la casa, cuando es la homenajeada.
Pero es que no puedo evitar revolverme un poco cuando la veo rodeada de tantas cosas y tantos juguetes. Odio más que nada en el mundo la desigualdad social y la injusticia, que crece más que nunca en los últimos tiempos. Y me cuesta admitir y aceptar que mi hija tenga decenas de juguetes, cuando hay otros niños que no tienen ninguno, e incluso algunos que no tienen ni lo más básico. Lo siento, pero me cuesta. No es hipocresía, ni doble moral, es simplemente que me cuesta imaginarlo.
No quiero que piense que es lo normal. Que lo dé todo por hecho. Que tener y acumular juguetes, ropa, objetos, que tener la despensa llena es lo normal. Me gustaría que entienda que tener cosas implica sacrificio, y a veces no sólo económico sino de cosas mucho más importantes, como el tiempo, ese bien tan escaso y tan preciado.
Por eso intentaré ir renovando juguetes, que juegue y experimente con unos, mientras otros quedan para otros niños que los descubran de nuevo. Ir guardando y no tirando, ropa que ha quedado pequeña pero nueva, para otros niños que, cercanos o lejanos, la puedan y quieran usar. Un consumo responsable y no desmesurado es lo que me gustaría inculcarla. El valor que a veces tiene la austeridad.
Sé que es muy pequeña y que ahora le toca disfrutar con su inocencia de la ilusión de los regalos, de las fiestas, del compartir. Pero aún así, me gusta tener esto siempre muy presente para que no se nos vaya de las manos... Como siempre, el ejemplo es lo más poderoso en todo lo que aprenden.
Disfrutar de la naturaleza es gratis y a veces más divertido y enriquecedor que cualquier otra cosa, para cualquiera y sobretodo para los peques. Y como decía, el mini-puente hemos aprovechado bien el solecito y buen tiempo, y nos hemos escapado a ver y tocar la nieve, a tirarnos los mayores y pequeños en trineo, pero sin trineo (que no tenemos) por las cuestas y usando nuestro culete para tal efecto. Hemos paseaso por el bosque de Finlandia, sin ni tan siquiera coger un avión... Tan sólo llegando hasta Rascafría. Hemos pisado el hielo, cogido hojas del suelo, tocado el agua gélida del río Lozoya, y paseado y paseado hasta no poder más!.
Con la caminata y lo que apretaba el sol, el bosque de Finlandia no daba tregua y los abrigos hasta sobraban.
La imagen de la laguna congelada era sobrecogedora... Y la de algunos "insensatos" incluida nuestra sobri ;-), correteando y patinando por encima, ¡más todavía!.
Nuestra peque le pedía a su tata que se lanzase con ella al hielo!, como no la dejábamos, ella a cambio nos mostró su cara de enfado para la foto!...
Desde el puente mirando el "Dío" (río), con su agua más que fría!, congelada incluso en algunas partes...
Y ya por la tarde en la nieve, disfrutamos a lo grande!. Y los que más, ¡los mayores!, porque Paulita alucinaba un poco con esa cosita blanca blandita pero taaaaaan fría!!!!!, que cuando papá la lanzaba hacia arriba y se le metió por el cuello, ¡menudo cabreo!.
Y ya calentitos en casa, hemos disfrutado también de la familia, abuelitos, bisabuelita, primos y tíos. Hemos puesto el súper árbol de Navidad, el belén de la peque, cuyos personajes pasan más tiempo rodando por el suelo que adorando al pobre niño, y adornado la casa con luces y Papá Noel.
Desde la guarde, están colaborando mucho en transmitirles toda la ilusión que tienen para ellos estas fechas. Hoy mismo salían al buzón de la esquina de la calle, todos agarraditos a echar cada uno su correspondiente carta, que la profe ayer les ayudó a transcribir. Paula pide un bebé. ¡Me la como a mi niña!. Los adora... No sabemos si está pidiendo uno de juguete o uno de verdad... je je...
Todo cobra un poco más de sentido con ellos, con los peques de la casa. Nosotros ya estamos preparados y dispuestos a disfrutar a lo grande estas fiestas. Poco nos queda además, y por si fuera poco, para iniciar las tan esperadas vacaciones de Navidad, que seguro van a saber a poco, pero que aprovecharemos y estiraremos al máximo para estar juntitos.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Miércoles Mudo: Tarta casera de cumple
jueves, 28 de noviembre de 2013
Un manto blanco
Hoy nos hemos despertado rodeados de nieve. Nosotros no, of course, la calle...
Estaba todo precioso. Paula nunca había visto y tocado la nieve antes. Y no es que hoy la haya tocado mucho, porque los primeros contactos no han sido muy amistosos. Estaba muy emocionada viéndolo todo cubierto con esa capa blanca, pero ya tocarlo era otra cuestión... Las novedades a mi peque poco a poco... Ella investiga a su ritmo y despacito, va cogiendo confianza con lo desconocido lentamente y con precaución, como le pasó en la playa :-). Papá le ha puesto una bola de nieve en la cabeza de su muñeca y casi le da algo... ¡No, no, noooo!, decía; pero eso sí, tampoco se la quitaba, ja ja ja!. Papá y yo nos tirábamos bolas de nieve disfrutando como dos auténticos niños (como dos niños que no sean Paula ;-)... Era una nieve de la que me gusta, de la que no se ha hecho hielo y está blandita y manejable. Una pena que haya sido un día laborable y la diversión haya durado poco.
El camino al trabajo ha sido mucho más ameno y gratificante. Estaba todo el campo con su manto blanco y de fondo las montañas blanquitas.
Soy un alma caliente y que revive con el sol, pero es imposible no disfrutar con la estampa de hoy, todo lleno de nieve... Te llena de paz y emoción.
Definitivamente ¡ya es Navidad!.
Estaba todo precioso. Paula nunca había visto y tocado la nieve antes. Y no es que hoy la haya tocado mucho, porque los primeros contactos no han sido muy amistosos. Estaba muy emocionada viéndolo todo cubierto con esa capa blanca, pero ya tocarlo era otra cuestión... Las novedades a mi peque poco a poco... Ella investiga a su ritmo y despacito, va cogiendo confianza con lo desconocido lentamente y con precaución, como le pasó en la playa :-). Papá le ha puesto una bola de nieve en la cabeza de su muñeca y casi le da algo... ¡No, no, noooo!, decía; pero eso sí, tampoco se la quitaba, ja ja ja!. Papá y yo nos tirábamos bolas de nieve disfrutando como dos auténticos niños (como dos niños que no sean Paula ;-)... Era una nieve de la que me gusta, de la que no se ha hecho hielo y está blandita y manejable. Una pena que haya sido un día laborable y la diversión haya durado poco.
El camino al trabajo ha sido mucho más ameno y gratificante. Estaba todo el campo con su manto blanco y de fondo las montañas blanquitas.
Soy un alma caliente y que revive con el sol, pero es imposible no disfrutar con la estampa de hoy, todo lleno de nieve... Te llena de paz y emoción.
Definitivamente ¡ya es Navidad!.
martes, 26 de noviembre de 2013
miércoles, 20 de noviembre de 2013
martes, 12 de noviembre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
Miércoles Mudo: Blogs y premios, Premios y blogs
La magia de los blogs y sus premios.
!Mundos Virtuales que nunca hubieras imaginado!
Gracias, una mama en la cocina!
miércoles, 23 de octubre de 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
miércoles, 9 de octubre de 2013
martes, 1 de octubre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
Miércoles Mudo: Segundo Cumple Blog!
Esta semana cumplimos nuestro segundo año como blogeros,
muchos recuerdos, mucha ilusión y más ganas todavía de continuar!
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