Mostrando entradas con la etiqueta mamá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mamá. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de septiembre de 2013

Redecorando Baby-Room. La mesa

Y aunque prácticamente la habitación está finalizada, y está quedando preciosa... aún quedan detalles por terminar. Sí, lo sé... No se puede tardar alrededor de 200 años en transformar un espacio de... ¿12 metros...?. Buenoooo, vale... a lo mejor son 15... Pero es que el verano se ha intercalado en mitad de todos nuestros propósitos y ahí han quedado, básicamente abandonados y desterrados a cambio de un montón de días ¡de pisci, playa, juegos, parque, excursiones!. Vale, es cierto, ha merecido la pena. ;-)

Como dije tiempo atrás, me he puesto el mundo por montera! (o más bien una brocha y un pincel) y me he lanzado a la aventura de crearle una mesita en la que pintar, jugar, o hasta comer si ella quiere!.



Teníamos una mesa que a su vez mi madre tenía desde hace algo así como mil años... de esas redondas como las que se llamaban "de camilla", de las que se les ponía un faldón por encima y tan monas... (según se mire...), pero en pequeñito. Y me pareció perfecta para transformarla en algo bonito y creado por su mamá para la prince.



Y ahora que ¡¡POR FIN ESTÁ TERMINADA!! la puedo inmortalizar aquí. Que nos gusta, no hay duda... Hay caras que no pueden ocultar sentimientos... Y hechos que los reafirman. Nos encanta pintar sobre la mesita, y cuando a Paula le preguntas si le gusta su nueva mesita, sonríe, la señala con su dedito y dice "Síiiiii.... mamá....", que traducido es "Síiiiii, me la ha pintado mamá..." (je je ;-)



En breve, o cuando vuelva a recuperar el ritmo perdido en las vacas, también habrá un gran post como se merece (aunque sólo sea por el tiempo de espera), esa habitación que ya, (a falta de dos tonterías de nada...) tenemos para nuestro pleno disfrute y que ha quedado de dulce!!. Pero todo eso será contado en otro momento...





jueves, 1 de agosto de 2013

SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA-2013




Si echo la vista atrás, me parece increíble que ya hayan pasado 20 meses con sus 30 días, con sus 30 noches desde aquel primer día en que Paula con pocos minutos en este mundo acercaba su boquita al pecho y empezaba a mamar como una leoncita...

Era tannnn pequeñita... Y esa sensación de la primera vez que abrió su boquita, todo lo que sus comisuras alcanzaban, y hacía lo que su instinto le marcaba, lo que su más fiero instinto le decía que hiciera y buscara. Aún recuerdo esa sensación en mi piel, en mi mente y en mis ojos. Espero no olvidarlo por mucho tiempo.

Desde ese momento, y como en su día conté, ha sido una maravilla, ensombrada sólo en ciertos momentos por inseguridades y falta de apoyo y de tribu cercana, que encontré sin duda en los libros y la red. La lactancia para nosotros ha sido un baile de brazos, colecho, mimos y mucho, pero que mucho amor. Los problemas han brillado por su ausencia (y soy consciente de la suerte que tenemos en ese sentido), y el apoyo en ocasiones también. Por esto, tengo que decir que Olé y Olé por ese Papá con Mayúsculas que ha hecho de soporte, sin el que sin duda, nada hubiese sido tan fácil, y que ha hecho de nuestra vida estos meses y de nuestra  lactancia todo un regalo. Te queremos taaaanto.

Este año, el lema de la Semana Mundial de la Lactancia hace mucha referencia a esto último, y me parece fantástico. ¡Desde aquí me uno a ello! ¡APOYO, por favor!. Para todas esas mamás que quieren dar lo mejor para ellas y para sus hijos, por tanto lo mejor también para la sociedad, para nuestra sanidad, para nuestra economía, para el futuro y sobre todo para nuestros bebés. Mucho apoyo, tan necesario en casi todos los casos. Apoyo siempre cercano, siempre continuo y por supuesto oportuno.

Cuando oigo otras historias de lactancia, tan diferentes, en las que oigo palabras como "sacrificio, esclavitud, enganche...", no puedo evitar sentir un poco de pena. Para mí, ha sido y es, algo (además de óptimo y sano para mi bebé por descontado), algo bonito, algo especial, momentos de unión y de complicidad únicos, de reencuentro, de miradas indescriptibles, de sentirme poderosa, de empatía con mi pequeña, de protección absoluta, de liberación... Sí, he dicho ¡de liberación!, en cualquier parte, a cualquier hora, sin previsión ni preparación, le puedo saciar su hambre, su sed, su necesidad de contacto y del acto de mamar. Cuando está enferma, cuando no puede ni quiere tomar otra cosa, el pecho siempre está indicado. Esa sensación, cuando ha estado malita en alguna ocasión y sólo tomaba tetita, de tener la certeza de que estaba recibiendo alimento, defensas, fuerzas que yo le inyectaba veloz y directas a su cuerpecito...

Ahora, y de forma inevitable, a veces pienso en el momento en que la tetita ya no esté. Siento nostalgia, aunque todavía no ha ocurrido. Lo veo más cerca, ahora que a veces ya no pide, ahora que a veces ya no quiere...

Todo a su tiempo, todo en su debido momento, y sobre todo respetando nuestros ritmos. El suyo, el mío, el de papá también.

Gracias Paula, por todo este tiempo. Gracias Papá Burbujita (mi amor, el hombre de nuestras vidas), por todo el cariño y apoyo en los pocos momentos no tan buenos, por cargar con todo y sostenernos sin que nada nos faltase.

Y no me puedo olvidar de dar unas gracias enormes a esa tribu virtual, que sin saberlo, sin conocernos, y desde la distancia; con sus escritos, con sus consejos, su buena información y de calidad, me han transmitido toda la seguridad y fuerza que a veces se te va sin darte cuenta. Gracias a Carlos González por su maravilloso "Un regalo para toda la vida". Gracias también y de nuevo a Matronasur, por aquellos consejos y recomendaciones, por esa gracia y naturalidad al explicarnos lo fácil que es escuchar a tu instinto.

¡GRACIAS, GRACIAS Y MIL GRACIAS. POR EL APOYO CERCANO, CONTÍNUO Y OPORTUNO!

Ahora ya no puedo imaginar lo que sería nuestra crianza sin la lactancia.


jueves, 16 de mayo de 2013

Nuestro día a día

Ayer fue día de San Isidro, y para muestra un botón...


La pequeña lo celebraba en su cole por todo lo alto el martes 14, con música de organillo, alguna que otra chuche y disfraces de chulapones por doquier.

Acabamos el martes rendidos, pero la noche nada más lejos de transcurrir tranquila, nos dejó unas cuantas cacas y vómitos :-s , y bastante fiebre que no bajaba de ninguna manera. Así que a eso de las 6 A.M nos presentamos en el hospital con la gordi adormilada y la mamá más aún... El papá nos llevó raudo y veloz, para que nos dijesen, (no sin alguna que otra indirecta del enfermero en cuestión, dejando caer que nuestro plan preferido un día festivo a las 6 de la mañana es presentarnos en urgencias a dar un garbeo por allí y ver cómo les va todo... grrrr....), que parecía el comienzo de una gastroenteritis por rotavirus. Que no sabemos si gracias a las vacunas que en su día tomó de este virus en cuestión, o porque está fuerte y sana como una manzana, pero lo que era el comienzo se convirtió también en el fin, y todo fue a mejor durante el día y la noche.

También tuvimos visita de los abuelitos y tíos, con el acompañamiento de Tara (la perrita) con la que Paula se vuelve literalmente loca. Sólo quiere tocarla, acariciarla, montarse encima, apachurrarla y hasta jugar con ella como si de un balón se tratase!.

Por la tarde, más visitas de su tata y tato (je je...). Y enseguida otra vez es la hora de dormir, sin que el sueño acumulado me deje ni un poquito de tregua para escribir unas letras... Y dando gracias que la noche ha transcurrido tranquila, sólo despertándonos para tomar un poco de tetita, pero por suerte reteniéndola en el estómago.

Y este fin de semana, ¡comenzamos con el ciclo de conferencias "Conociendo a Nuestros Hijos"!. Inaugurado por el pediatra José María Aparicio, que nos hablará sobre lactancia materna.

Y en las tardes del finde, tendremos cumpleaños de la Tata, viernes porque es el día, y sábado la celebración.

Y así pasa nuestro día a día. Con una chiquitina que demanda nuestra atención cada día más, aunque parezca imposible. Es una delicia ver y participar de sus juegos, su inicio lento y gracioso en el lenguaje, sus enfados y risas a carcajadas.

Y como ya suspiro y lloriqueo en varias ocasiones últimamente, no  saco ni un ratín para sentarme en mi rincón azul, en mi burbujita que tantas satisfacciones me ha dejado y me deja.

Pero este verano me voy a hacer con la maravilla de las maravillas, la gran ansiada y aclamada tablet que auguro será la solución a todos mis problemas, y que luego resultará no ser la solución de ninguno.

Pero de ilusión también se vive... ;-) Y yo sueño con esa tablita pequeña y resolutiva, como si me fuese a planchar la ropa, fregar los suelos, hacer el cocido y hasta depilarme las cejas!.

No, eso no... Pero ya me veo a última hora en la camita, junto a la gordi, robándole esos pequeños ratitos al sueño acompañada de la ventanita que me permitirá seguro, por su tamaño, su rapidez y el poder llevarla a cualquier sitito (¡hasta al baño!), conectarme en cualquier momento y lugar para poder dedicar más tiempo a este mundillo que ya me tiene enganchada.

¡Ya sueño con el momento!

domingo, 5 de mayo de 2013

Feliz Día de la Madre

Hoy es el día de la madre, todos los días me siento igual de madre, igual de feliz, igual de guapa cuando me miro al espejo y asoman esas ojeras, ciertas arrugas y alguna que otra pequeña estría en el pecho. Y sí, me veo guapa, porque los noto signos de más conocimiento, de ser más madre cada día, de estar más llena que nunca y más feliz de mi condición.




Y aunque todos los días lo disfruto y lo celebro en ese sentido, los "días de", lo celebro también y si cabe, nos paramos un poco más a pensar en la felicidad y la necesidad de disfrutarlo hoy, y el resto del año. Mi niña me regala una flor hecha con papel de seda que ella misma rompe un poco más tarde... Y disfrutamos juntas de un día lleno de besos, de amor, de mimos, de teta, que no se diferencia en casi nada de ayer, y seguramente de mañana, pero es bonito a veces hacer un alto en el camino y celebrarlo.

Y por qué no decirlo, aprovecho para sentirme también más hija que nunca, con más agradecimiento cada día por esos valores y las enseñanzas transmitidas, por la felicidad que me da sentir que formamos todas una cadena de inmortalidad, porque venimos una de la otra y todas nos pertenecemos.



Y también guardo hoy un huequito o huecazo... para el papá de la criatura, que nos cuida y nos sostiene, y que nos allana los caminos del día a día, y la maternidad así se hace mucho más fácil y placentera.















Por todo eso y por mucho más, todo mi amor hoy para la mamá de mi mamá (la Beli), para mi mami y para el amor de mi vida que me hace cada día más y más feliz y plena, mi niña. Y de ahí en adelante, espero que la cadena siga y siga, y no se detenga a través de la maternidad.











lunes, 25 de marzo de 2013

El Instinto Maternal

Este fin de semana, y para variar algo de los últimos ¿cien años...?? ha estado lloviendo... (sí, exagero un pelín... y no es que me disguste que llueva, pero tantoooo...). El caso es que mi madre decidió hacer tarde de chicas en el centro comercial, invitarnos a merendar y de paso comprar una muñeca a Paula, porque la abuela tenía antojo de comprarle una muñeca a la nieta...

Y es que el día de Reyes fue muy gracioso. A Paula no le trajeron muñecas, le trajeron un caballito balancín la mar de mono. Y no es que su madre, una servidora, se haya puesto reivindicativa no queriendo comprar muñecas a su hija para evitar los sexismos, las discriminaciones, y bla, bla, bla... Que no, que no es eso, que sólo es que me parecía todavía muy pequeñita para querer y saber jugar con muñecas.

Hay que decir, que cuando vio la esquelética Monster High de mi sobrina, tiraba de ella como una descosida, y con cara de enfado porque no se la dejaban llevar, causando la risa generalizada en toda la familia y la penita de su abuela, que se lamentaba de que a su niña nadie hubiese pensado en pedirle a Sus Majestades lo que tocaba, que no era otra cosa que ¡una muñeca!.

¡Y ni un día más iba a pasar!. Vamos a comprarle una muñeca. Cuando mi hermana se acercó a la estantería y le enseñó a la susodicha. ¡Madre mía!... Fue amor a primera vista... No he visto una cosa igual. En casa hay alguna que otra muñeca mía que ella ha cogido o le hemos dado alguna vez y que andan entre sus juguetes. Le gusta el pelo largo de una de ellas, y se lo enreda en sus deditos para hacerse cosquillas. Pero esto era otra cosa...

La cogía, la abrazaba, ¡la acunaba!, e incluso decía "ah, ah, ah...". Nos quedamos alucinadas. Y al parecer, no sólo nosotras. La chica que nos cobraba, y otras dos o tres clientas que esperaban para pagar se deshacían mirando a mi pequeña ejerciendo de mamá, por supuesto sin soltar a su bebé ni para pagarlo.

"El instinto maternal, cómo sale...", decía una de las señoras que había a nuestro lado.

Y yo que siempre cuando me dispongo a escribir una entrada, me gusta asomarme a ver qué se cuece sobre ese tema por estos lares, he comprobado que existe un gran debate sobre si existe o no el instinto maternal, si en caso de que exista es algo cultural, o es propiamente un instinto humano.

Y como en todo, pues opiniones hay para todos los gustos, porque a día de hoy, creo que no no hay forma de saberlo empíricamente no?.

Yo personalmente, y al margen de las actitudes que mi hija haya mostrado con esta muñeca a la que ha adoptado y hasta quiere darle tetita, eso sí, ¡de la mía!, opino que el instinto maternal no sólo existe, si no que de no ser así, la especie ya se habría extinguido en todos estos miles de años. Afortunadamente, aún conservamos y hemos dejado algún títere con cabeza entre todos los instintos de los que como animales mamíferos estamos dotados.

Por el contrario, creo que lo que sí sería cultural es esa falta de instinto maternal que se puede dar en algunos miembros de nuestra especie. El ser humano, por haber sido dotado de inteligencia, lenguaje y cultura, es capaz de controlar, canalizar e incluso reprimir algunos de sus instintos e impulsos. Y creo que todos los avances que como sociedad hemos hecho a nivel cultural, han dado como fruto en  algunos casos, que las conductas puramente maternales y en general el Instinto Maternal, no tengan cabida en la sociedad moderna en la que nos hemos convertido, donde el éxito se mide por el dinero que ganas, por lo alto que hayas llegado a ascender en tu trabajo y el número de bienes que hayas llegado a acumular, donde lo personal está casi siempre por encima de lo grupal.

Pero no me quiero poner trascendental, que esta era una entrada sólo y exclusivamente para mostrar ¡el gran instinto maternal que se le despertó de repente a mi bebé! ;-)


lunes, 21 de enero de 2013

Tan sólo 24 horas...

Tan sólo 24 horas tienen mis días y sinceramente, no me alcanzan para todo lo que tengo que hacer...

Y digo "lo que tengo que hacer", porque no lo hago..., porque quiero pero acabo por no hacerlo...

El blog me reclama, me reclamo yo misma a través de él, y no veo el segundo adecuado para sentarme a escribir. Y es que ha llegado un momento, después de más de un año de su inauguración, que se ha convertido en una necesidad para mi. Siempre me gustó mucho escribir, pero en este espacio he encontrado el modo y la mejor vía de hacerlo de manera bonita, original y compartiendo.

Compartiendo con otros blogs amigos, y con gente anónima que a pesar de ello te hacen llegar todo el cariño, a través de sus frases o sólo de su visita. Cuando me siento a leer y escribir, es como si me metiese dentro de una pequeña habitación, que queda con la puerta abierta para dejar pasar a todo el que se asoma y le gusta lo que hay dentro.

Siento paz, mucho amor y satisfacción al sentarme en esta habitación a contar y expresar todo lo que aquí está quedando plasmado. Es una habitación cálida, azul, y decorada con todo lo que más me gusta del mundo. No son objetos, son personas, son historias, palabras que a veces rebusco en lo más hondo de mí, pero que otras veces salen solas y casi sin pedir permiso. Me siento relajada y plena. Me siento mejor y quiero que esta o estas historias sigan contándose.

Ahora que desde el día de Reyes, el blog se me hizo palpable a través del regalo del Papá Burbujita, lo siento más real que nunca y siento un orgullo especial al verlo convertido en libro, que enseñaremos a Paula en cuanto tenga ganas de verlo. Ella al fin y al cabo, es el impulso y la fuerza de todo esto.

Lloré como una magdalena cuando lo tuve en mis manos. Fue muy bonito. Lo leía como si lo hubiese escrito otro, y me emocionaba con cada palabra como si no las hubiese leído antes. Lloré sobre todo con esa dedicatoria que Papá Burbujita, como editor del libro nos regalaba en la primera hoja a la Mamá y a la pequeña Burbujita...

"Me gusta pensar que éste, que es hoy tu regalo, será en un día no tan lejano un regalo para Paula. Ansioso, espero escuchar a nuestra pequeña decir... Mami, cuéntame un cuento".

Tengo más ganas que nunca de escribir, tengo más ideas que nunca, más entradas en la cabeza, más risas, penurias, ideas, artículos que compartir, que nunca.... Pero tengo MENOS TIEMPO que nunca antes...

Paula está en un momento precioso. Cualquiera que ya haya  pasado por esto sabe que es verdad, y que no estoy cegada por el amor materno que ve en cada etapa, la más bonita y maravillosa de todas las etapas que vivirá su retoño. Ahora cada día me descubre y se descubre algo nuevo, y es literal, porque llevamos unas semanas que el papi y yo nos miramos ante cada cosa, diciéndonos "pero tú la habías visto hacer esto antes???"...

No puedo ni quiero perderme ni un segundo de sus días. Ya me pierdo bastantes mientras trabajo... Y cuando llegamos a casa, se nos van las pocas horas entre tetas, canciones, juegos, baños y correteos por el salón, (de mamá encorvada con la pequeña intentando dar sus primeros pasos con más pena que gloria y algún que otro coscorrón que ya ha caído...).

No lo voy a negar. Es agotador. Maravilloso, pero agotador. Empieza a reivindicar con fuerza su libertad, su capacidad de hacer todo sola, de arrastrarse sola, de comer sola, de trepar sola, de ¡caer! sola... Y yo intento y casi siempre consigo, no frenar esos pasos, dejar que se sienta autónoma y libre, que investigue y descubra el mundo desde su prisma. Esto deja a la madre asustadiza, primeriza e hiper-protectora que soy, en un lugar que al final del día hay que recoger en pedazos.

Pero sé que todo pasa, que al final logras organizarte de mejor manera, que los primeros pasos se convierten en los segundos, y los segundos en los terceros... y en los enésimos... Y dejas de ver tantos peligros alrededor, y los ratos de juegos los vas solapando con ratos para ti. Y tu bebé se va haciendo más mayor y las necesidades evolucionan y cambian.

Y sobre todo, que nos vamos adaptando a cada etapa, y el tiempo dejará de ser mi enemigo. Estoy segura de ello.




jueves, 29 de noviembre de 2012

El Primer Cumpleaños de Paula

Hoy es el cumpleaños de mi princesa. Hoy hace un año que celebrábamos tu llegada mi amor. Aunque mami lleva desde ayer rememorando casi minuto a minuto cómo se desarrolló todo, con mucha alegría y también con nostalgia. Y es que parece que tu cumpleaños hubiese empezado ayer, momento en el que hace un año marchábamos camino del hospital porque empezaban los primeros síntomas que nos anunciaban tu llegada.

Recuerdo con nitidez y como si fuese ayer, el miedo que sentía porque tú pudieses no estar bien, la alegría y los nervios al pensar que por fin te iba a tener entre mis brazos, la incertidumbre, la emoción, la espera de papá en la salita mientras me exploraban, las llamadas a la familia, los nervios y el sueño que traían entrando por la puerta de la habitación que enseguida nos asignaron!.

Durante un día entero, con sus 24 horas una detrás de otra... permanecimos esperándote, mientras a ratos, una máquina nos devolvía los latidos de tu corazón y nos informaba de tu bienestar. Lo recuerdo todo como en un sueño, con mucho cariño y el calor de la familia y sobre todo de papá.

Ahora, y a toro pasado, sé que hubo cosas mejorables, y cosas que a día de hoy con lo que sé y después de lo vivido, haría de otro modo. Pero no es el momento ni la entrada para exponerlo. Esa es otra historia, y será contada en otro momento y en otro post.

El balance es excepcional, hubo cariño, mucho cariño, de la familia y también de casi todos los profesionales que nos acompañaban, nervios, dolor, risas, miedo, alegría, y POR FIN, LLEGASTE TÚ. Y a partir de ahí todo cambió de repente. Como si el mundo se hubiese detenido en ese momento, y mi vida y la de papá empezaran de nuevo. Empezaba una nueva vida contigo Paula. Tan chiquitita y mirándome con esa sonrisita que esbozó tu boquita al levantar los ojos mientras trepabas por el pecho de mamá.

De alguna forma, siento que también es mi cumpleaños... No por robarte el protagonismo, ni mucho menos. Es sólo que marcaste un antes y un después en mi vida. Un nuevo comienzo. Al fin y al cabo te siento como parte de mi. Una parte de mi que se escapó desde la barriguita hace hoy justo un año y que se va haciendo grande y mayor más rápido de lo que me da tiempo a digerir.

Cada día de este año ha sido maravilloso a tu lado mi amor. Todo un derroche de amor, brazos, abrazos, besos, teta, leche, risas, lágrimas, sueños compartidos, canciones, y un millón de momentos que ocuparían todo el espacio que existe en internet.

Por todos esos momentos que hemos compartido contigo mi pequeña gran Burbujita, papá y yo, quiero dedicar esta entrada y la que recupero de la memoria y que copio a continuación, en la que relataba tu Bienvenida a nuestro mundo!.

TE QUIERO CON TODA MI ALMA HOY Y TODOS LOS DÍAS Y AÑOS QUE ESTÁN POR VENIR.

 BIENVENIDA A NUESTRO MUNDO PAULA (PUBLICADO 20 DE ABRIL DE 2012)

29 de Noviembre de 2011

A las 00:58 horas.

Tan chiquitita... Y eras la cosa más bonita que he visto jamás. De repente ya no estabas dentro de mi tripita, estabas encima. Todavía unidas por el cordón. No te veía la carita, te veía tu cabecita y el cuerpo todo blanquito...

Que emoción tan grande, desde el minuto uno en que te ví, sentí que mi vida había cambiado, pero no te imaginas cuánto! Es como si de repente hubiese dejado de ser quién era y me hubiese convertido en la mamá de Paula, y todo adquiría un sentido diferente para mi.

Allí estábamos los tres. Mirándonos como tontos, conteniendo unas lágrimas que ahora mismo mientras escribo no puedo contener. Qué maravilla! No había nadie más allí, ni doctora, ni matrón, ni enfermeras ni nadie... Sólo los tres. Papá, tú y yo.

A los pocos minutos te llevaron a limpiarte, a realizar tu primer examen que pasaste con nota! Un 8 y un 9, toma ya!! (el famoso Apgar). Desde que naciste, ese fue el único momento en que he deseado oirte llorar. "No llora", decía yo... Y la doctora al momento me dijo "mira, no la oyes, ya está llorando". Muy bajito, eso sí, desde el primer día no te ha gustado mucho llorar; así me gusta hija, que no llores.

Enseguida te trajo en brazos la pediatra, que nos explicó que estabas perfecta y te dejaron conmigo para que Antonio el matrón, de nuevo con gran profesionalidad nos enseñara cómo teníamos que hacer para que empezases a mamar cuanto antes y vaya si querías!! abrías tu boquita todo lo que podías buscando tu leche. Que precoz mi niña.

Es como magia. Nacemos sabiendo todo lo que hay que hacer y dónde tenemos que estar. Fue como si durante millones de años te hubiesen grabado en tus genes lo que tenías que hacer.

Y entonces sucedió. Abriste tus ojazos, me miraste y te acaricié debajo de la barbilla. Y se dibujó en tu boquita la sonrisa más bonita que podré ver en mi vida, tu primera sonrisa en este mundo.


 ¡Cuánto has cambiado! Y sigues igual de bonita...

jueves, 22 de noviembre de 2012

La lactancia desde sus ojos

Revisando blog amigos, he leído una entrada en Ser mamás sobre cómo ven los niños la lactancia materna, la poca cultura de amamantar que hay para con el mundo infantil; en sus juguetes, en los dibujos, las canciones...

Y cuando lo he leído, de repente me ha venido a la mente una anécdota que me hizo partirme de la risa en el momento, y que con el tiempo también me ha hecho reflexionar sobre lo que estamos transmitiendo a nuestros peques. Me ocurrió a los pocos días de nacer Paulita, y como decía, ha vuelto a mi memoria leyendo la entrada que mencionaba.

Vinieron a casa unos amigos a conocer a la pequeñita con sus dos hijas. No llegaba a cuatro años la mayor y no llegaba a dos la menor en ese momento. Y yo, que por aquellos entonces vivía casi 24 horas con la teta fuera, me puse a darle el pecho tranquilamente a Paula. La mayor de las niñas se acercó y se quedó mirando ojiplática como mamaba mi bebé. Y entonces se produjo una conversación para nota, que reproduzco literal:

- Ella: ¿Qué hace?, (señalando con su dedito a Paula).
- Yo: Está comiendo.
- Ella: ¿No tiene biberón...?
- Yo: No, ella no toma biberón. Toma la leche del pecho.
- Ella: (Poniendo cara de asombro y con los ojos muy abiertos). ¿Tienes un agujero en la tetaaaa?.
- Yo: Sí, hay varios agujeritos, por donde sale la leche. Y tú también tomabas leche del pecho de mamá.
- Ella: (Señala a su mami y me mira con cara interrogante, como diciendo... ¿esa mami??)

Juro que me partía por dentro de la risa. Esa carita y esos ojos de asombro, preguntando "¿tienes un agujero en la teta?" fueron lo más.

Lo curioso de esto, es que su hermanita también había tomado pecho algunos meses, cuando esta niña tendría unos dos años. Pero está claro que no lo recordaba. Aunque eso no es lo importante. Lo importante desde mi punto de vista no es que no recordase a su hermana mamando, es que se está perdiendo la cultura del amamantamiento, lo que es o debería ser nuestro, lo que nos ha hecho perpetuar la especie durante años y siglos.

Una niña que vive rodeada de más niños entre familia, amigos, la escuela... no recuerda haber visto a ningún bebé mamar de su mamá. ¿Esto es normal...?

Nuestros pequeños no están acostumbrados a ver a su alrededor bebés ejerciendo de lo que son, mamíferos. Nuestros juguetes son bebés que toman biberones y van en cochecitos. En los dibujos y películas es también lo que se transmite y lo que ven.


Y es una pena. Porque el biberón, es y tiene que ser una opción más. Pero no la única, y ni mucho menos la más extendida.


Hay que recuperar lo que nuestro instinto manda, lo que nuestros genes han grabado durante siglos y lo que nuestra especie demanda para la supervivencia.

martes, 9 de octubre de 2012

Qué vuelta más dura...

Si la marcha fue dura, la vuelta no se ha quedado atrás...

El viernes tarde, en vez de estar preparando maleta y disfrutando de mi niña toda la tarde, tal y como esperaba, tuvimos que estar de urgencias. Papá Burbujita está muy malito del estómago y no podíamos ni queríamos meternos en el fin de semana en el que se tenía que quedar a cargo de la nena, con ese malestar y esos dolores.

Pruebas, análisis y calmantes para el dolor. Nada grave de momento hasta ayer que le hacían colonoscopia. Ahora estamos a la espera de los resultados de las biopsias pero ya nos adelantan ciertas cositas como hernia de hiato, esofagitis y alguna otra cosa más que no nos gustan nada.

El fin de semana pasó tranquilo. Paula estuvo muy bien con su papi. La noche fue algo peor, parece que sí que echamos de menos a mami. Seguro que nada comparado con lo que yo la pude echar de menos... Ha sido dura la primera separación tan larga. Espero que no tenga que haber muchas hasta que vayas a la Universidad Paulita ;-)

Pero hoy la cosa se pone peor todavía. Mi sobrinita Mayte, ¿os acordáis?, la que nos acompañó a la playa, desde ayer ingresada con una apendicitis que se le ha complicado en peritonitis. Ahora mismo, mientras escribo está en quirófano. Estoy nerviosa y muy preocupada, cansada por varias noches de apenas dormir y con ganas de que todo pase y vaya bien.

Desde aquí te envío todo mi amor cariño. Tú eres fuerte y dura como una piedra... Pero sé que estás asustada y no me extraña!, pobreta mía...

Te enviamos una burbuja grande grande de amor y besos que te daremos uno tras otro en cuanto salgas de ese quirófano donde te van a quitar esa apéndice fea e infectada.

Y no puedo decir mucho más hoy. Como digo es un día duro. Las enfermedades y operaciones en los niños son difíciles. Cuesta aguantar el tipo viéndoles asustados e inseguros sin saber muy bien lo que les pasa ni lo que les va a pasar... Mañana más y mejor, ¡espero!

viernes, 5 de octubre de 2012

Me voy de boda

Mañana se casa una amiga.

Un beso grande desde aquí Elena, que sé que me lees. Fuera nervios para mañana, y disfruta mucho el día, que te aseguro yo que se puede, y se puede pasar en grande!.

La boda es en Vigo, en Galicia. Finalmente y después de darle más de mil vueltas, voy yo sola. Y es que después del verano, la excedencia que disfruté con su consiguiente ausencia de sueldo, el inicio de la guarde y sus gastos, el coche y mil recibos que se juntan todos en un mismo mes... ha sido imposible que podamos ir todos.

Ni qué decir tiene que es un momento especial y por eso quiero estar allí. Pero es la primera vez que mi pequeña y yo nos vamos a separar una noche. Sé que estará con su padre, que va a estar bien no, fenomenal!, que se lo pasan en grande juntos y se adoran... Pero es inevitable pensar y pensar en si me echará de menos, si lo pasará mal, si le subirá fiebre... porque tiene un poco de faringitis... Sólo es un día. Me voy el Sábado por la mañana y vuelvo el Domingo, pero sé que para determinadas cosas puede ser mucho tiempo.

¿Qué pensará cuando llegue la noche y vea que no estoy yo a su lado en la cama?...

No sé si es normal tener tantas dudas, no sé si es normal pensar que no lo estoy haciendo bien como madre... No lo sé, pero es así como me siento. Siento que le estoy fallando.

He hecho lo que creía lo mejor para todos. Espero no haberme equivocado.

Mi pequeña te voy a echar tanto de menos... Sé que tú también a mi, a tu tetita, a mis brazos y mis besos... Papi te cuidará como siempre y estarás genial seguro. Y el reencuentro... Uffff, prepárate porque no sabes los besos que te voy a dar!

jueves, 27 de septiembre de 2012

Entre recuerdos...

Llevo una semana algo nostálgica. Debe influir lo rápido que hemos pasado, sin tregua y sin previo aviso del calor sofocante al fresquete y lluvia tan típicos del otoño, que sin dejar de ser tan necesario, me ha pillado un poco desprevenida.

Desprevenida yo, y desprevenida también mi pequeña ante un virus malvado que ha llegado a nuestro pueblo, llenándolo todo de vómitos y dolores de tripita. Eso sí, tenemos a la teta de nuestro lado, que es lo único que podrá ingerir la gordi estos días. Así que, ¡de esta salimos rápido, seguro!.

Le sumamos el primer cumpleaños de nuestro querido Burbujita, tú y yo. Y me ha dado por echar la vista atrás, llenándome de nostalgia con los buenos recuerdos que con tanto acierto, hemos dejado aquí plasmados para la posteridad.

En fin, todas estas cosas y ninguna en especial, lo tiñen todo de un matiz nostálgico, que si bien no me desagrada del todo, hace que me pase el día rememorando momentos vividos, leyendo antiguas entradas, mirando y recreándome en fotos de los primeros días e incluso de antes!.

¿Por qué se me llenan los ojos de lágrimas cuando leo los comienzos de nuestro espacio azul y de paz?. 

Porque se inició cuando empezábamos a ser conscientes de que ya éramos uno más, porque creció de la mano de Paula, a la vez que nosotros crecíamos como padres, cuando había tanta alegría como miedo en nuestras vidas. 

Y crece y crece, y se hace cada vez más maduro, con más conocimientos, tiene más amigos, ¿algún enemigo?, alguno tiene por ahí disfrazado de doctor... Pero lo que más crece cada día son las ganas de continuar, de contar, de aprender con los que seguimos y nos siguen. 

Porque, amigos... esto engancha. ¡Como dar la teta!, cuando empiezas no quieres parar...

Todo empezaba un 21 de Septiembre de 2012, cuando el Papá Burbujita me presentaba y daba la bienvenida a lo que sería Burbujita, tú y yo, dándome paso para que yo hiciera Mis inicios como bloguera y como mamá. Estábamos muy ilusionados con todo lo que tenía que ver con el embarazo y la llegada del bebé. Le hicimos un árbol que ni en los mejores momentos de Bricomanía..., y lo contábamos orgullosos. Comenzaron las clases de preparación al parto. La barriguita empezaba a pesar y cada vez se hacía más largo el camino y el día en el trabajo. La baja se hacía esperar...  Mientras tanto Paula nos saludaba desde su pequeño entorno con pataditas en directo. Nos disfrazamos en Halloween y fuimos la familia calabaza, contábamos los días que faltaban, y ¡terminamos su habitación! (usada mucho de día y "0" de noche, je je je). Pero eso en ese momento ni lo pensábamos... Daba igual... era su espacio y lo hacíamos con todo el amor y todo el cariño que nos desbordaba.

Y con eso acababa ese primer bloque. Ha sido un breve resumen de todo lo que fue el embarazo en nuestro blog. Luego llegó el parón. Paula llegó un poco antes de lo previsto y cuando volvimos a casa con ella, no había tiempo ni pensamiento para nada más... 

Pero pronto regresamos con más fuerza si cabe, contando cada uno nuestra propia versión de cómo fue la llegada de Paula. Mamá Burbujita lo contaba desde su perspectiva, y Papá Burbujita lo vio desde otro prisma que pude descubrir leyendo sus entradas. Le dábamos la bienvenida a este mundo a nuestra pequeña. También ha habido algunos malos tragos. Hemos despotricado y nos hemos indignado con nuestro archi-conocido Dr. Estivill

Y llegamos al medio año de la Burbujita, y Papá y Mamá volvieron a contar cada uno qué había significado para ellos estos seis meses. Nuestro bebé adquiría sus propios hábitos de sueño, que los tres compartimos y disfrutamos. Llegó uno de los momentos más tristes que hemos vivido en el blog, con la incorporación al trabajo y el comienzo de la guardería. Hemos celebrado el Día Mundial del Sueño Feliz ¡con un montón de amigos!. Nos dieron ¡nuestro primer premio a los Papás Burbujitos! que ha venido seguido de algunos otros... Algún susto que otro con la caída de la cama. Otro gran día para celebrar con amigas y amigos blogueros, el Día Mundial de la Lactancia Materna. Llegaron las vacaciones y a la vuelta y sin darnos cuenta...

¡ESTÁBAMOS INICIANDO UN NUEVO AÑO EN LA RED!


Este ha sido mi pequeño homenaje al año transcurrido, sin duda lleno de amor, teta, besos, brazos y mucha alegría!



miércoles, 29 de agosto de 2012

Miércoles Mudo: De cuando Paula fue a un musical

A puntito estaba ya Paula de hacer su aparición estelar.



miércoles, 1 de agosto de 2012

Día Mundial de la Lactancia Materna



Antes de que naciera Paula, yo pensaba que la Lactancia Materna era simplemente el mejor alimento que se le podía ofrecer a un bebé. Nada más y nada menos.

Ahora que Paula tiene ya ocho meses, y que la lactancia ha sido una de las mejores cosas que las dos hemos compartido, sé que no es sólo eso. Es mucho más. Muchísimo más.

Es conexión. Es vínculo. Es como si el embarazo se hubiese prolongado durante todo este tiempo y la lactancia actuase a modo de placenta, alimentando y proporcionando todo lo necesario al bebé en su justa medida, en su justa temperatura y en su justo momento.

Me encanta llegar cada día y sentarme con ella encima, que está deseando tanto como yo que llegue este momento del día, nuestro momento... Siento sus manitas acariciándome, su tripita contra mi, y siento como en ese momento está recuperando mucho más que su apetito, está recuperando las horas separadas, las caricias, el contacto piel con piel que no hemos tenido. Todo ello igual de importante y necesario.

Ya conté hace un tiempo, cómo había sido nuestra lactancia desde el nacimiento y hasta los seis meses. Ahora, dos meses después, y una vez incorporada al mundo laboral fuera de casa, y superando ciertas dificultades, sé que es posible seguir lactando si se trabaja fuera del hogar, y me siento fuerte y poderosa por superar con éxito cada dificultad, cada comentario y opinión sobre nuestra lactancia, cada traba que ha surgido y que te van poniendo en el camino, no sólo el mundo laboral, también la gente que te rodea, los sistemas de salud, etc., y por todo lo que le transmito y le doy junto con la leche.

Pienso en el día que esta etapa llegue a su fin y me da mucha pena. 

Sé que comenzarán otras etapas igual de bonitas y con otros momentos especiales, pero lo que nos da a las dos La Lactancia, eso no se puede comparar con nada. 

Y si además de todo eso..., encima es bueno para la salud física y mental de mamás y bebés, y también para el planeta...

¿QUÉ MÁS SE PUEDE PEDIR...? 

¡POR UNA LACTANCIA LARGA Y FELIZ PARA TODOS LOS BEBÉS DEL MUNDO!




miércoles, 25 de julio de 2012

Miércoles Mudo: ¿Nos bañamos?

¿Nos damos un baño relajante, mamá?

ESTO